lunes, 14 de diciembre de 2015

Objetivo.... a por las 500

Objetivo: 

De aquí a que acabe el año .... 

en busca de las 500 Visitas !!!!!

Dibujos de niños de 3 años....

Feliz Lunes.... 

Desde hace tiempo quería compartir con vosotros algunos dibujos de "mis otros niños" de 3 años. Tenían que dibujarse así mismos..... algunos son muy simpáticos... espero que os gusten. 









domingo, 13 de diciembre de 2015

Por qué todos los niños deberían jugar con materiales no estructurados

Holassssss y buenas noches... después de un tiempo ... pero no olvidados....

Os traigo un artículo que me ha encantado y sobre todo en relación con estas fechas de "compras" y "búsquedas" para hacer felices a los pequeños. 
No me alargo mucho: nos habla de otro tipo de juguetes que podemos ofrecer a nuestros pequeños sin ser juguetes como tal pero que desarrollan mas habilidades que los propios juguetes. 
Espero que os guste. Recogido de la página: www.tierraenlasmanos.com
Un saludo de AQUÍ para ALLÁ



Siempre había pensado que los niños no necesitan excesivos juguetes y que a menudo disfrutan más con el envoltorio que con el propio material en sí. Pero ser madre me ha hecho profundizar en esta afirmación tan sencilla, reflexionar sobre qué materiales le ofrezco a Terrícola, porqué, y que posibilidades de juego desarrollará con cada cosa que se encuentre en su camino.

La realidad es que muchos de los juguetes que ha recibido el peque han acabado en el olvido a partir del segundo día. Algunos han tenido peor suerte y no suscitaron interés alguno ni al momento de recibirlo. Y unos pocos afortunados han dado para horas de juego una y otra vez.

¿Cuál es el secreto del éxito? Seguramente lo más importante es que ese juguete tenga alguna relación con su destinatario, tanto con sus intereses como con la etapa evolutiva en la que se encuentra. Vaya, que a un bebé gateador no le regalaríamos una bicicleta o a un niño de 10 años no le regalaríamos un correpasillos, ¿verdad?

Pero aparte de observar cuál es el interés del pequeño creo que es importante que al menos varios de los materiales que tenga el niño a su alcance sean “juguetes” no estructurados. Es decir, materiales que no tengan ningún fin concreto. Con ello me refiero a bloques de madera, piedras, palos, cajas de cartón, etc. Como ves, no tienen ni porqué ser juguetes. En cambio, los juguetes estructurados son aquellos que tienen un fin concreto, en los que el propio material ya indica para que sirve (un puzzle, por ejemplo) o bien son juegos en los que hay instrucciones y normas claras (deportes de equipo, juegos de mesa, etc.).

¿Pero por qué es importante ofrecer materiales no estructurados? Pues porque cuando les damos juguetes a los niños con un diseño muy específico (herramientas de trabajo, tazas y platos de juguete, coches con luces y sonidos, etc.) realmente no está surgiendo el “juego simbólico” sino que es “literal o imitativo”: los niños usan esos materiales imitando lo que hacemos los adultos con ellos y usándolos literalmente para lo que sirven. Pero el juego realmente simbólico nace cuando los niños recrean algo distinto sobre un “material, juguete o artilugio”, es decir, cuando juegan a coches con piedras o esas mismas piedras se convierten en monedas, cuando a unas maderas les dan el valor de una plancha, o un teléfono… Si os interesa el tema, podéis leer más sobre ello en Alaya Difundiendo Infancia o en este otro artículo muy interesante también.

Abasteciéndoles de todo tipo de juguetes, uno para cada cosa y función (les compramos la cafetera, les regalamos las tacitas, o todo tipo de coches, puentes, etc. etc.) estamos dificultando que nazca un juego de creación y se quedan sólo en la imitación.

No hace mucho mi amiga Noe me contó una anécdota que me hizo reflexionar y creo que tiene relación con este tema. Me dijo que cuando observaba que su hija jugaba a algo sin parar con algún material no estructurado (por ejemplo, jugaba a planchar ropa usando como plancha una madera) si le compraba la plancha de juguete la niña dejaba de jugar a eso. Y pienso que precisamente es porque la recreación que ella hacía, el juego simbólico al que jugaba, desaparecía al tener una plancha en sus manos. Era demasiado real y quedaba menos espacio para la imaginación.


Por supuesto que no estoy defendiendo que los juguetes no son útiles, necesarios o divertidos. Porque no se trata de elegir entre “juguetes estructurados” y “juguetes no estructurados”. Sería como decir… ¿Le compras ropa interior o de calle? o ¿le ofreces a tu hijo fruta o verdura?  Pues seguramente todo es bueno y adecuado, ¿no? Por eso creo que, junto a los juguetes clásicos de toda la vida que todos tenemos en mente, es ideal poner a su alcance materiales no estructurados.

martes, 8 de diciembre de 2015

Psicomotricidad: ¿qué es y para qué sirve?


Y continuando la noche.... un nuevo artículo, esta vez sobre los beneficios de la Psicomotricidad en los niños. Cortito y claro sobre esta "disciplina". 


Una sala de psicomotricidad es un espacio creado a la disposición de los niños, en el que pueden rodar, girar, caminar, equilibrarse, construir, destruir, gritar, reír… lo interesante de que los niños puedan hacer todo esto es que se trata de acciones que, no solo les producen placer, sino que van dirigidas al desarrollo de su esquema corporal y a la construcción de su propia identidad.

Por si fuera poco, el movimiento y la expresión corporal son también un medio que permite el desarrollo personal en dos aspectos: el intelectual y el afectivo, pues con ellos se ponen en práctica varias funciones cognitivas, como la atención, la memoria y la concentración, así como la expresión de emociones, el desarrollo del autoestima y la posibilidad de vencer nuestros temores.

Bernard Aucouturier, psicomotrista francés, propone que la práctica psicomotriz se realice en un ambiente placentero, en el que el infante se sienta bien y experimente el placer de ser uno mismo. “La expresividad Motriz es la manera que cada niño tiene de manifestar el placer de ser él mismo, de construirse de una manera autónoma y de manifestar el placer de descubrir y de conocer el mundo que le rodea”, afirma.

Por otro lado, para desarrollar la inteligencia del niño es importante estimular el desarrollo motor. Jean Piaget, psicólogo infantil, afirma que la inteligencia del niño de 0 a 2 años aparece íntimamente ligada con lo motriz, en una inteligencia que le denomina “sensoriomotriz”, basada en los movimientos y en los estímulos sensoriales que recibe el niño. La vivencia del movimiento y la relación con el medio que lo rodea constituye la base de los aprendizajes escolares, especialmente los de la lectura, la escritura y el cálculo. Tal como afirma Piaget, el movimiento es la base de la inteligencia. A partir de la acción motriz el niño llega a la operación mental.


¿Qué es la psicomotricidad y por qué es útil?
La psicomotricidad se refiere a la relación que existe entre el cuerpo y la psiquis y cómo a través del gesto, el cuerpo, el movimiento, el juego y la acción, el niño pone de manifiesto su expresividad, su historia y sus deseos inconscientes.
La psicomotricidad le permite al niño un proceso de maduración; primero vivirá el placer a través de su expresividad motriz, para luego pasar al placer de pensar, crear y transformar con diversos materiales, logrando así distanciar la emoción y la acción del movimiento para centrarse en la acción del pensamiento.


 Beneficios de la práctica psicomotriz

- La psicomotricidad ofrece un lugar de privilegio, donde el niño puede descargar su impulsividad sin culpas. Esta descarga será determinante para su equilibrio afectivo
- Permite el dominio y conciencia de su propio cuerpo
- El niño puede vivenciar y conocer su propio cuerpo y puede ir elaborando su totalidad corporal como una síntesis entre la imagen y el esquema corporal
- Le permite afirmar su lateralidad, control postural, equilibrio, coordinación, ubicación en tiempo y espacio
-  La percepción y discriminación de las cualidades de los objetos y sus distintas utilizaciones
-  Reafirma su autoconcepto y autoestima, al sentirse más seguro emocionalmente, como consecuencia de conocer sus propios límites y capacidades
 - Se integra a nivel social con sus compañeros
- Desarrolla capacidades necesarias para los aprendizajes escolares básicos 

lunes, 7 de diciembre de 2015

Rincón del otoño

Buenas noches.....

Y aunque ya parece que se está acabando, os traigo el Rincón del Otoño que hemos tenido en el aula, con todo tipo de elementos, comidas, decoración... que lo han formado. 


 




jueves, 3 de diciembre de 2015

Los 10 principios fundamentales del juego familiar

Tiempo hace que....

Buenas noches .... el artículo de hoy nos acerca al maravilloso mundo del Juego, y como la simple actividad de ponernos con ellos a jugar, de colocarnos a su altura, de convertirnos en sus "cómplices" y olvidarnos de nuestros quehaceres durante un ratito, a nuestros pequeños les beneficia, y a nosotros nos hace sentirnos mejor. 

Por ello os dejo este artículo que he leído de la página de Ser Padres acerca del poco tiempo que tenemos dedicar a jugar con nuestros hijos, para conseguir cosas positivas.... ((( imaginaos si les dedicamos más tiempo )))



Los niños que juegan con sus padres son más felices e imaginativos
El juego entre padres e hijos hace a los niños más felices, imaginativos y tolerantes. Los niños que juegan con sus padres tienen también más éxito en la escuela, según los expertos.

A pesar de que el juego es imprescindible para el desarrollo de los niños, el 90 por ciento de los padres y el 81% de las madres españolas dedican poco tiempo a jugar con sus hijos, según un reciente estudio.

“Jugar es sencillo y sólo exige 5, 10 o 15 minutos al día para conseguir los beneficios que aportan el juego y los juguetes en los niños”, explica la pedagoga Imma Marín, miembro del Observatorio del Juego Infantil que promueve la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ).



1. Jugar con los hijos no significa perder el tiempo.
El juego familiar constituye un escenario de comprensión y comunicación ideal que potencia el aprendizaje espontáneo en los niños.

2. Fomenta la autoestima y las relaciones interfamiliares.
El juego familiar representa un contexto único para la interacción entre padres e hijos, que promueve el aprendizaje y la autoestima tanto en los padres como en los hijos.

3. Jugar con los padres infunde seguridad al niño.
La vivencia de apegos afectivos positivos y seguros con los padres que potencia el juego familiar facilita el intercambio de experiencias y aporta tranquilidad y confianza a los niños.

4. Promueve las habilidades socioemocionales.
La familia es el contexto de desarrollo y realización personal idóneo para que el niño desarrolle una imagen de sí mismo y del mundo que le envuelve. Las interacciones que se dan en el juego familiar potencian las relaciones sociales (afecto, comprensión y adquisición de reglas sociales y lingüísticas) y crean oportunidades para explorar, aprender y refinar habilidades sociales.

5. Permite más autocontrol emocional.
El juego compartido pone en práctica las emociones de los niños. A través de estos intercambios los niños aprenden a influir en los otros, a regular sus emociones, a tener más control emocional y a reconocer las señales afectivas y emociones ajenas.

6. Fomenta la creatividad infantil y el éxito escolar
El juego familiar estimula la imaginación de los niños ya que el ambiente que establecen las interacciones padres-hijos favorecen la experiencia vital del niño y permiten relacionarse creativamente en su relación con el mundo real lo que, posteriormente, le permitirá acceder a la vida cultural. Además, los niños con más imaginación son menos agresivos, más tolerantes y tienen mayor éxito en las tareas escolares.

7. Promueve la popularidad y la competencia social.
Los niños que muestran afectos positivos en las interacciones con sus padres son valorados como más populares frente a los que muestran emociones negativas.

8. Favorece la atención del niño.
El juego interactivo padres-hijos promueve la capacidad de concentración y atención entre los pequeños.

9. Potencia la actividad infantil
Compartir tiempo de juego con los hijos permite pasar de la pasividad a la actividad. El juego familiar convierte las experiencias sociales pasivas en situaciones activas y placenteras y elimina los sentimientos negativos asociados.

10. Promueve la felicidad.

Los padres que más se implican en el juego de sus hijos tienen muchas más probabilidades de criar un hijo feliz.


http://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/articulo/los-ninos-que-juegan-con-sus-padres-son-mas-felices-e-imaginativos