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jueves, 28 de octubre de 2021

Trucos para evitar que los niños digan palabrotas

 Así debes reaccionar cuando tu hijo diga una palabrota.

El niño aprende a hablar tras observar e imitar a los adultos más cercanos, su lenguaje empieza a desarrollarse antes de pronunciar su primera palabra, cuando escucha la forma de entonar, los ritmos y cadencias de aquellos que lo rodean. Sobre los tres años, puede tener un vocabulario de mil palabras y su capacidad de aprender nuevas expresiones es enorme porque puede inventarse palabras jugando con las que ya conoce. De repente, en un momento determinado descubre que existen determinadas palabras que se expresan con especial énfasis y provocan reacciones en los oyentes, son "las palabrotas" y llaman tanto su atención que decide incorporarlas con fuerza en su repertorio.

Los niños no se imaginan el significado de las palabrotas, sin embargo comprueban que cuando las dicen... ¡¡siempre pasa algo!! y se convierten en los protagonistas del momento..., saben que algunos mayores se pondrán colorados, que otros se echarán a reír, que otros se enfadarán mucho, que otros empezarán a tartamudear...

En el uso de las palabrotas también encontramos una forma de expresar sus emociones, ya que los pequeños todavía carecen de recursos para manifestarlas, por ejemplo, la rabia o la frustración. Una palabrota reúne las condiciones necesarias para ser un buen vehículo de todos estos sentimientos negativos que el niño no sabe bien cómo expresar de otra manera.

Las palabras malsonantes aparecen dentro del proceso evolutivo del niño, de su forma natural de aprender. No es significativo que las pronuncien en ciertos momentos aislados, aunque cuando llegan a ser elementos habituales en su vocabulario es conveniente buscar una solución adecuada.

Las palabrotas son en esencia ofensivas, "hablan de cosas sucias", son groseras , "están prohibidas"... y para los niños son algo divertido que forma parte de su evolución, les atraen porque saben que pronunciándolas serán ellos los protagonistas, pues tienen un poderoso efecto... Poco a poco, cuando comienzan el autocontrol emocional, las pronuncian más bajito y después suelen hacer comentarios del tipo "¡Eso no se dice!", "¿a qué no?"...


¿Dónde has aprendido "esas palabras"?

En ocasiones los niños se comportan como una grabadora que se pone en marcha en el momento más inoportuno por lo que es conveniente que el lenguaje que escuchen sea cuidado, correctamente seleccionado y respetuoso con todo. Nuestro vocabulario es muy rico y seguramente no necesitamos decir esas palabras para expresar una intención o sensación que estemos viviendo si nos paramos un momento y reflexionamos sobre ello como adultos referentes para nuestros hijos.

Frecuentemente nos preguntamos: "¿dónde ha aprendido semejantes palabrotas?" Los niños hacen lo que ven, repiten lo que experimentan en su entorno. A veces escuchan palabrotas a sus compañeros de juego, a los adultos, en la tele o en la radio, en proyecciones de internet...

En otras ocasiones también nos preguntamos: "¿por qué dice "esas palabras"?" Puede que el niño las utilice para imitar a los adultos y demostrar que ya es mayor (reafirmación de su identidad), o bien, que a través de ellas intente saltarse los límites y llamar la atención. Puede usarlas igualmente para manifestar enfado, divertirse o simplemente por curiosidad, pero en todo caso siempre en aconsejable conocer qué persigue cuando dice las palabrotas, para poder encontrar la forma más oportuna de llegar a evitarlas.

 

¿Cómo reaccionar? Mostrar naturalidad

Ante el interrogante "¿cómo reaccionar?" es interesante observarnos a nosotros mismos. Al escuchar a los niños palabras malsonantes reaccionamos de diferentes formas: riéndonos, regañando con exageración o no dando ninguna importancia al tema. Como pauta aconsejable de actuación, consideraremos esta conducta como cualquier otra, le daremos la importancia "adecuada", sin exagerar ni dramatizar, reaccionando con serenidad y sin escandalizarnos. Es normal que de vez en cuando se les escape alguna palabra "fea" en momentos de excitación, pero si en su vocabulario aparecen de continuo, será conveniente preguntar en el colegio y en otros ambientes para averiguar si esto sucede solamente en casa o también fuera.

Aunque algunos mayores "digan palabrotas" en determinados momentos y situaciones, es importante explicarles que los niños no deben decirlas, no aportan realmente nada bueno.

Si son muy reiterativos con algunas palabras, sería interesante pararse y reflexionar con ellos, preguntarles qué es lo que realmente quieren trasmitir y conseguir saber por qué las dicen.

En los primeros momentos es eficaz actuar con naturalidad. Si no nos escandalizamos ni nos reímos, seguramente la palabra pasará desapercibida y no se consolidará en el repertorio del niño. Y como premisa, no olvidemos buscar las posibles causas del comportamiento del niño, de modo que si descubrimos que busca nuestra atención, intentemos compartir nuestro tiempo con él en diversas actividades; si quiere que se le tome en cuenta, tal vez podremos escucharle y valorar más sus opiniones...


Algunas pautas:

· Es muy importante enseñar a nuestros pequeños un lenguaje que sea apropiado para cada momento.

· Desarrollar un vocabulario amplio, carente de palabras malsonantes le ayudará a expresarse con fluidez, siendo capaz de cambiar la palabrota por otro vocablo sin tener que pararse a pensar.

· Las palabras malsonantes no deben convertirse en un hábito (primero las dirá porque le hacen gracia, después para manifestar algo que desagrada y por último las pronunciará como rutina).

· Actuar con naturalidad en las primeras ocasiones. Reírle la gracia o reaccionar con enfado (amenazas, castigos o gritos) fomentará su uso.

· Utilizar juegos de palabras. Para debilitar la fuerza de las palabrotas es útil ayudarse de palabras alternativas para expresar lo que siente, preguntarle por el significado real de sus palabras alegando que no entendemos lo que quiere decir, inventar palabras graciosas o rimas deformando la palabrota dicha...

·  Saber por qué dice palabrotas, entender los motivos y anticiparse a los hechos.

·  No perder los nervios. Si no estamos seguros de reaccionar con calma, hablar del tema después.

· Ser firmes en la desaprobación de palabras malsonantes haciéndoles reflexionar sobre las consecuencias de sus actos en los demás, dejando claro cómo queremos que se comporten.

·   Paciencia y perseverancia. Las conductas inapropiadas tardan tiempo en instaurarse, por lo que no desaparecerán de la noche a la mañana.

·   Penalizaciones. Si tras múltiples intentos no se consigue que el niño modere su lenguaje, se hace necesario trazar límites y penalizar su conducta recortando algún privilegio.

·   Dar ejemplo. Si no queremos que nuestro hijo diga palabrotas, no las diremos nosotros. Si no escucha palabras malsonantes, no las dirá.

· Evitar complicidades ante cualquier palabrota. Por más graciosa que pueda resultar una expresión o alguna palabrota, reírse con ella fomenta su repetición.

· Explicar claramente que estas palabras ofenden, molestan, que no son respetuosas y también él se sentiría molesto si se las dijeran.

·  Acostumbrarle a controlarse, contar hasta 10 cuando le vengan las ganas de decir una palabrota.

Trucos para evitar las palabrotas

1.    Cambios en las propias expresiones. Cuando el niño emplee una palabrota, en vez de regañarle podemos ofrecerle una palabra alternativa que sí pueda utilizar para expresar su malestar. Por ejemplo: "Lo que querías decir es que esta comida no te parece buena, ¿no?"

2.    ¿Jugamos a "transformar" las palabrotas? Consiste en transformar sus palabrotas, cada vez que las diga, en todo lo contrario. Por ejemplo, si dice un «cara culo», podemos responderle rápidamente con un « ¡cara flores!». Añadirle un matiz de humor al asunto ayudará a relajarnos y el niño acabará comprendiendo que no merece la pena hablar mal.

3.    Lecturas alternativas. Es un buen momento para ofrecerle libros entretenidos, adecuados a su edad y con chispa (con personajes ingeniosos que utilicen exclamaciones divertidas). De esta forma, el niño ampliará su vocabulario y puede que su atención se desvíe hacia otro tipo de lenguaje.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga


www.roaeducacion.com
https://roaeducacion.wordpress.com/


https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/trucos-para-evitar-que-los-ninos-digan-palabrotas/

 

lunes, 4 de enero de 2021

Buenos días y Feliz Año a Todos !!!!

Estamos de vuelta.. a ver si lo cogemos con ganas!!!

Comparto con vosotros este pequeño artículo de la página de  Etapa Infantil. Nosotros ya hemos hecho algunas aunque siempre quedan pendientes por hacer. Lo mejor de todo, la frase : "El mejor regalo que puedes hacerle a tu hijo: Darle libertad para experimentar" y yo añadiría otra más: " El mejor regalo, el que pases junto con a ellos" 

Buena semana !!!! 


https://www.etapainfantil.com/experiencias-inolvidables-ninos?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook&fbclid=IwAR0l04ksKO04old81GqclfS1Nn3QMyMePfT0czDyfndOyWeAt7bLUPVVRXM

 

10 experiencias inolvidables que los niños necesitan probar

 

Hay pequeños momentos en la vida que hay que disfrutarlos

Las mejores experiencias de la vida no suelen estar planificadas, ocurren al azar, simplemente nos vemos inmersos en ellas y las disfrutamos. Lo mismo ocurre en la infancia. Sin embargo, el afán de los padres por mantener bajo control a sus hijos en todo momento y planificarles su agenda en detalle puede impedir que los pequeños vivan algunas experiencias mágicas durante su infancia.

El mejor regalo que puedes hacerle a tu hijo: Darle libertad para experimentar


1. Caminar descalzos por todo tipo de terrenos

¿Sabías que en la planta del pie hay más de 200.000 terminaciones nerviosas? Esas terminaciones se convierten en una explosión de sensaciones para el niño, sobre todo cuando camina sobre la arena de la playa o la hierba húmeda del parque. De hecho, no hay nada como esas sensaciones para estimular el desarrollo del cerebro infantil, así como el sentido de la propiocepción y el equilibrio.

 

2. Estar en contacto directo con los animales

Los niños no les temen a los animales, su curiosidad les lleva a acercarse, son los adultos quienes les transmiten ese miedo. Sin embargo, todo niño debería tener la oportunidad de estar en contacto directo con los animales. De hecho, se ha demostrado que los pequeños que tienen animales desde etapas tempranas desarrollan rápidamente la empatía y el sentido de la responsabilidad.

 

3. Comer con las manos

Cuando los niños son pequeños no solo descubren el mundo a través de la vista sino también mediante el tacto. De hecho, ¿sabías que los niños pequeños a los que se les permite comer con las manos desarrollan un vocabulario más rico y aprenden un mayor número de palabras relacionadas con las texturas? Por tanto, de vez en cuando puedes permitir que tu hijo rompa las normas de la etiqueta en casa.

 

4. Construir su propio refugio

Todos los niños no pueden tener su propia casa en el árbol, pero eso no significa que tengan que perderse la maravillosa experiencia de construir su propio refugio y compartirlo con hermanos, primos o amigos. Puede tratarse de una “cueva” construida con ramas caídas en el jardín de casa o simplemente una tienda de campaña en un rincón de su habitación. La imaginación infantil se encargará de suplir lo que falta y convertir esa experiencia en una aventura inolvidable.

 

5. Vivir una guerra de almohadas

Las guerras de almohadas no solo son divertidísimas sino también una manera para liberar tensiones. Por eso, de vez en cuando no pasa nada si dejas que tus hijos conviertan sus almohadas en “armas” y salten encima de sus camas mientras intentan evitar al “adversario”.

 

6. Ir de acampada

Pasar una noche fuera de casa, en la naturaleza, envueltos por el silencio y contemplando las estrellas, es una experiencia mágica para cualquier niño. La aventura será aún más emocionante si encendéis un fuego y os sentáis a su alrededor a contar historias, como hacían nuestros antepasados.

 

7. Construir su propia cometa y volarla

No importa si es niño o niña, construir una cometa con sus propias manos y luego volarla será una experiencia inolvidable que genera una agradable sensación de empoderamiento y autoconfianza. Luego podrás comprarle cometas más grandes y bonitas, pero esa primera experiencia será única.

 

8. Jugar bajo la lluvia

A los niños les encanta jugar bajo la lluvia, por lo que puedes aprovechar los días más cálidos de verano para permitirles que chapoteen en los charcos o se ensucien en el fango. Esas experiencias sensoriales son únicas, así que no se las arrebates simplemente porque tienes miedo a los gérmenes y las bacterias.

 

9. Subirse a un árbol

Encima de un árbol el niño contempla el mundo desde una perspectiva diferente, se siente más grande y emula a sus súper héroes preferidos. No le arrebates esa experiencia solo por temor a que se caiga y se haga daño. Dale la libertad que necesita para explorar el mundo.

 

10. Cultivar

Colocar una semilla en la tierra y luego encargarse de regarla a diario, hasta que brote y crezca la planta, es una experiencia preciosa que ningún niño debería perderse. Si no tenéis un jardín, una maceta en el balcón podrá cumplir la misma función.


miércoles, 1 de abril de 2020

Parchís

Os dejo una imagen que encontré no sé por donde, para que juguéis al PARCHIS con los más pequeños de una forma diferente: nosotros hemos jugado con una ficha solamente, aunque cada uno podéis jugar con las reglas tradicionales, eso sí nadie puede dejar de hacer las pruebas que vienen en cada una de las casillas. 

Es para los más pequeños 4 a 6/7 años ; pero se pueden adaptar a otras edades. 

Sencillo y práctico para disfrutar de un ratito con los más pequeños. 





viernes, 20 de marzo de 2020

Efectos psicológicos de la cuarentena en niños y como combatirlos


En estos días de aislamiento, os dejo este artículo del gran psicólogo y educador Álvaro Bilbao. Os aconsejo su lectura porque nos puede venir muy bien a todos, así como entrar en su página web, porque dice y escribe cosas muy interesantes.  

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Cualquiera que tenga niños pequeños sabe que tenerlos encerrados en casa puede ser un auténtico desafío. Sin embargo, en este caso el desafío va un poco más allá. Las experiencias de Wuhan y otras regiones que ya han pasado las primeras semanas de cuarentena nos dicen que esta situación puede llegar a tener un impacto psicológico en muchas personas y también en los niños. Mañana publicaré un post centrado en los adultos, pero hoy me centraré en los niños. 
Aunque los niños son más resistentes que los adultos a los efectos psicológicos de la cuarentena no son totalmente inmunes. El aislamiento, la falta de juego libre y ejercicio físico puede provocar más estrés, peleas entre hermanos y en el medio plazo incidir en el estado de ánimo de los niños.
El cambio de rutinas, las noticias que escuchan o las imágenes de los noticieros pueden tener un gran impacto emocional en los niños más sensibles. En este artículo os explico algunas medidas básicas pero importantes para ayudar a los niños durante este proceso.
¿Qué síntomas podemos notar en los niños?
Aunque en un primer momento pueda parecer emocionante pasar unos días sin cole, los niños pueden experimentar todo tipo de síntomas en relación a la cuarentena. Salir de casa a diario, tener rutinas, aprender, jugar con compañeros, correr y saltar son necesidades básicas de los niños y cuando no están cubiertas, el niño puede experimentar todo tipo de síntomas. 
Los niños que de por sí tienen mucho carácter pueden experimentar más rebeldía, más dificultades para seguir las instrucciones que les damos y una mayor tendencia a responder de malas formas. La mayoría de niños demostrarán los síntomas de la falta de estructura como aburrimiento, cambios de humor y más peleas entre hermanos. 
Los niños más sensibles pueden experimentar alteraciones del sueño tales como pesadillas y terrores nocturnos. Pueden acudir a nuestra cama con más frecuencia de lo habitual durante la noche o simplemente se pueden mostrar más llorosos. En algunos casos, es posible que verbalicen preocupación y angustia acerca del virus.
¿Cómo podemos actuar?
Establece una rutina diaria
Los niños acusan la falta de rutinas porque estas les permiten saber lo que va a ocurrir y les ayuda a estar más tranquilos. Fija un horario en papel que pueda ayudarles a saber lo que va a ocurrir. Les facilitará sentirse más tranquilos y pasar de una tarea a otra sin tanto esfuerzo por tu parte.
Aquí os dejo un ejemplo sencillo de una rutina que ayudará tanto a los padres como los niños a saber cuando y qué toca hacer en cada momento. Aunque ni los padres ni los niños somos robots, así que un cierto grado de flexibilidad es importante todo si hay alguna actividad que merezca la pena y que nos ayude a mantener un buen estado de ánimo.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Ama a tu mujer de la misma forma que quieres que tu hija sea amada

La importancia de todo lo que hacemos con ellos de pequeños... que deja huella en el futuro.....




Este artículo va dirigido a todos los padres que tiene hijas, porque sabrán desde lo más profundo de su ser que la conexión que tienen con ellas es muy poderosa. De hecho, el tipo de conexión que tiene un padre con su hija determina el paso de la niña a la edad adulta.
Las niñas que crecen con un padre cariñoso tendrán más posibilidades de ser emocionalmente seguras de sí mismas, en cambio aquellas niñas que crecen con padres autoritarios o poco cariñosos, crecerán inseguras de sí mismas y posiblemente, propensas a tener relaciones tóxicas en su vida adulta.
Esfuérzate en criar a tu hija feliz
Es necesario que los padres tengan esto en cuenta y se esfuercen en educar a sus hijas para que crezcan siendo fuertes emocionalmente y empoderadas. Que no se dejen someter y que entiendan que ellas son las dueñas de su propia vida. Las hijas tienen un vínculo especial con sus padres y no se podrá romper con nada… siempre y cuando se cuide adecuadamente. Tú como padre, puedes crear a la mujer más espectacular del planeta. ¿Quieres saber cómo?
Sé el mejor ejemplo de cómo se debe tratar a las mujeres (y personas en general)
Según cómo trates a tu mujer o a tu pareja en caso de que no estés casado, será un ejemplo perfecto para que tu hija vea cómo deben ser las cosas. Así aprenderá lo que debe esperar de un hombre en su futuro. Un hombre debe mostrar respeto hacia las mujeres y esperar el mismo respeto hacia él. Tiene que ser consciente de que debe amar a su pareja y mostrar ese afecto de la misma manera que quiere que su hija sea amada en el futuro.
No tengas miedo de expresar tus sentimientos y mostrarle a tu hija tu parte más emocional. Demuéstrale a tu hija que no debe conformarse con menos de lo que se merece… Porque ella es lo más importante en tu vida y la deben respetar por lo maravillosa que es.

Dale todo tu amor cada día
Toda mujer tiene a su padre en el corazón por lo que los padres no deben tener miedo de mostrar el amor que tienen por sus hijas. Demuestra a tu pequeña lo que significa para ti, pero no solo con palabras, hazlo con hechos. Una hija necesita todo tu amor para que su autoestima sea fuerte y se dé cuenta una vez que crezca, que es digna de ser amada y respetada solo por ser quien es. Y quien no sepa respetarla no tendrá cabida en su vida.
Tu amor como padre siempre le dará la fuerza que necesita para superar los obstáculos que se le interpongan en el camino de la vida. Nadie puede reemplazarte, por eso, debes pensar bien en el importante papel que tienes en la vida de tu pequeña… Un papel protagonista ahora y siempre.

Dile que es maravillosa por dentro y por fuera
Es posible que tu hija durante las diferentes etapas de crecimiento dude de sí misma. En la adolescencia se dejará llevar por la influencia de sus amigos, redes sociales y cánones de belleza de la sociedad, algo que quizá haga que se compare con otras personas y que la autoestima le flojee un poco. Pero ahí estarás tú para recordarle que su belleza está tanto en su interior como en su exterior y que su hermosura va mucho más allá de una cara bonita.

Estáte siempre a su lado
Tu hija debe saber que siempre estarás a su lado, pase lo que pase y siempre que te necesite. No importa la edad que tenga, ella siempre necesitará tu amor incondicional y saber que serás el pilar más fuerte en el que se pueda apoyar siempre que lo requiera.
Aprenderá de sus errores y no puedes protegerla de eso, no puedes ni debes protegerla de la vida… Pero sí puedes guiarle en el camino como mentor y como consejero. Recuérdale que tu amor por ella siempre existirá en lo más profundo de tus entrañas. Escucha siempre lo que te tenga que decir con empatía, incluso aquello que no te dice con palabras.
Piensa que los recuerdos que tenga y construya a tu lado, serán el mejor regalo que le puedas hacer. Cuando sea adulta permite que alce el vuelo y tome su camino, pero a sabiendas que siempre estarás a su lado cuando te necesite.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Acuesta a tus hijos leyendo y no viendo la televisión

Desde Imágenes Educativas un nuevo artículo donde la lectura y los libros son los protagonistas ((por algo será)) 

Aunque nos aconsejan y nombran algunos cuentos y libros; podéis coger cualquiera de los que tengáis en casa. Con la etiqueta "cuentos", tenéis algunos de los que nosotros tenemos.

Espero que acabéis el día ..... leyendo !!!! 



Creo que no hay nada más maravilloso y reconfortante que un niño se duerma leyendo. Desde pequeño dormirse escuchando cuentos historias y leyendo puede ser una de las mejores terapias para conciliar el sueño, evitar las pesadillas y los terrores nocturnos.
Todos los momentos te pases con tus hijos, serán recuerdos que les harán brillar cuando sean mayores.

La familia desempeña un papel fundamental en el desarrollo y afianzamiento del hábito lector en los niños porque tiene que ser el entorno de éstos quien inicie una conducta asertiva, como es el gusto por la lectura y se debe hacer en edades tempranas para que disfruten lo que leen, piensan y hablan.
En una sociedad donde los niños están rodeados continuamente de aparatos tecnológicos, es indispensable que desarrollamos su amor por la lectura. 
Desde Imágenes Educativas hemos preparado este magnífico recopilatorio con 10 libros adecuados a diferentes edades que harán que vuestros hijos amén la lectura.

La pequeña oruga glotona – Eric Carle (de 0 – 4 años)
La oruga era muy pequeña, pero tenía un hambre enorme. Así que se pasó todo este cuento comiendo, atravesando página tras página. Hasta que finalmente se convirtió, como todas las orugas, en mariposa. Un libro agujereado de verdad por la muy glotona.
Elmer – David McKee (de 0 a 4 años)
Elmer es un elefante como todos los demás, pero con una pequeña diferencia, y es que tiene la piel de mil colores diferentes. Azul, verde, amarillo, rojo… Pero a Elmer no le gusta ser diferente y se embarca en una aventura para poder ser gris como toda su manada. Este cuento enseña a los niños los valores del respeto y la tolerancia a la vez que les inculca que ser diferente no es ni mejor ni peor, solo es eso, diferente.
Yo mataré monstruos por ti – Santi Balmes (a partir de 5 años)
Yo Mataré Monstruos por Ti, de Santi Balmes es un precioso álbum ilustrado que aborda con mucha sensibilidad la temática de los miedos nocturnos de los niños.
Martina tiene miedo a que llegue la noche porque entonces tendrá que irse a la cama y al quedarse todo en silencio será la única que escuche al monstruo que vive justo bajo su cama. Está convencida de que bajo su casa hay una civilización de monstruos que viven cabeza abajo, reflejo de cada persona y cada vivienda. Si todos saltaran a la vez, ¿podría romperse la frontera que los separa? ¿Qué pasaría entonces?

El príncipe Ceniciento – Babette Colle (a partir de 5 años)
Una versión divertida del clásico de Charles Perrault, “Cenicienta”. En esta ocasión, nos encontramos con Ceniciento, aunque su transformación no será en príncipe, si no en un simio gigante. Mil y una peripecias le sucederán hasta que al final conozca a una princesa.
Donde viven los monstruos – Maurice Sendak (a partir de 6 años)
Cuando Max se puso su disfraz de lobo le entraron unas ganas irrefrenables de hacer travesuras, y entonces su madre le llamó «¡MONSTRUO!» y Max le contestó «¡TE VOY A COMER!». Y le castigaron enviándole a la cama sin cenar. Encerrado en su habitación, Max imagina que navega lejos, a un mundo de monstruos donde él es el rey de todos.
Un duende a rayas – María Puncel (a partir de 7 años)
Rayas, como su nombre indica, es un duende a rayas y multicolor. Al llegar su cumpleaños emprende un viaje que le llevará a conocer muchas cosas de los demás y de sí mismo. ¿Qué divertidas peripecias le esperan en el camino?  
El Principito – Antonie de Saint-Exupéry (a partir de 10 años)
Un piloto se pierde en el desierto de Sahara donde conoce al Principito. Este chico proviene de otro planeta y tiene una forma de ver la vida muy sencilla y diferente a la de los adultos. Un clásico de la literatura infantil que también pueden disfrutar los adultos debido a su contenido filosófico.
Manolito Gafotas – Elvira Lindo (a partir de 10 años)
El día a día de Manolito Gafotas y sus amigos en el barrio de Carabanchel es como el de cualquier otro niño. Con una imaginación desbordante y unos personajes llenos de carisma, viven numerosas aventuras.
Harry Potter y la piedra filosofal . J.K Rowling (a partir de 11 años)
Poca gente hay en el mundo que no conozca a Harry Potter. Este es el primer libro de la saga, que nos introduce en el mágico mundo de Potter y la escuela de magos más famosa del mundo, Hogwarts.

Matilda – Roald Dahl (a partir de 12 años)
Matilda es una niña a la que le encanta leer. Sus padres no se preocupan mucho por ella y prefieren sentarla delante de la televisión. Un día Matilda descubre que tiene un don especial que ningún otro niño tiene.