Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de marzo de 2020

Beneficios de las mascotas para los niños

Buenas noches a todos. 

Aprovechando que hemos crecido en Familia Animal, comparto con vosotros este artículo que he encontrado sobre los beneficios de tener una mascota y que sea una auténtica compañía para nuestros peques. Personalmente, para Carla siempre ha sido muy positivo: cuidado, respeto, cercanía... 


Un animal de compañía puede ser el compañero perfecto que acompañe a nuestro hijo en su desarrollo. Tan solo hay que tener algunas precauciones en la convivencia. 
Los vínculos que se establecen con una mascota pueden llegar a ser realmente intensos. Y esa relación trae implícito un bienestar. Por lo tanto, puede ser muy beneficioso que a nuestros niños les proporcionemos la oportunidad de tener una mascota.
Pero tener un animal de compañía también puede suponer riesgos, por lo que es fundamental amaestrar al animal y educar al niño para que lo respete y no lo moleste en ciertas situaciones.
Además, es importante tener en cuenta que el animal no es un ser humano y, consecuentemente, no hay que intentar humanizar a la mascota. Un perro es feliz haciendo vida de perro, lo que garantiza su estabilidad emocional e integración en la familia.

¿Cómo elegir una mascota?
Beneficios de las mascotas a nivel socioeducativo
Beneficios para la salud
Riesgos a evitar

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Cuento: El abrazo

Hoy comparto con vosotros este cuento lleno de ternura y sencillez. Los protagonistas son dos animales: un erizo y una tortuga cuyo destino, después de ser rechazados se une en el medio de la historia. 

Es un cuento con dos historias, que se puede leer por un lado o por el otro... con la grata sorpresa final. 

Una historia sencilla, llena de contenido: todos somos dignos de amar y de que nos amen, apreciando y valorando aquellas diferencias que a "otros" le desagradan o no gustan. 

sábado, 13 de julio de 2019

Viaje al Castillo Encantado (Trigueros del Valle)

Comenzando el verano ... hemos visitado el Castillo Encantando de Trigueros del Valle. Divertido, peculiar, para pasar un buen rato visitando las diferentes habitaciones que tienen preparadas... algo distinto que se deja ver... Además de conocer un auténtico castillo del siglo XV. Trigueros del Valle (Valladolid)


"Imagina un auténtico castillo del siglo XV habitado por animales mitológicos, extrañas criaturas y seres encantados...”








jueves, 9 de mayo de 2019

5 películas para trabajar la autoestima infantil

Para los que nos gusta el cine y un "cacharro de palomitas" estás películas son ideales para verlas con los más pequeños.... Os las aconsejo.... (( de la página La Mente es Maravillosa )) 


El cine es algo más que un arte, puede ser un valioso recurso educativo y formador. Conocer películas para trabajar la autoestima infantil nos da la oportunidad de que los niños también puedan encontrar algo más que entretenimiento en el mundo del celuloide.
Una buena película nos puede emocionar, entristecer, divertir, aburrir… Todo ello, gracias a que este arte no deja de ser un reflejo de la vida misma. Y precisamente es ahí es donde se da su poder formador.
Por eso, dado que los niños son ‘pequeñas esponjas’ que absorben todo tipo de conocimiento, es interesante realizar una buena selección de películas que les ayude a conocerse mejor, ganar seguridad en sí mismos y lograr que se desarrollen como individuos felices y asertivos.

Descubre películas para trabajar la autoestima infantil
A continuación, os presentamos una lista de películas para trabajar la autoestima infantil que ya muchos formadores y educadores utilizan con los pequeños. Les servirán para conocerse mejor, para desarrollarse con total seguridad en sus posibilidades, habilidades, emociones, etc.

Resultado de imagen de ratatouille peliculaRatatouille, 2007
Dirigida por Brad Bird, Ratatouille es una película que muestra la historia de un pequeño roedor cuyo sueño y talento es ser un gran cocinero. Para ello, se asocia a un chico: hijo de un famoso chef, pero que es un desastre ante los fogones.
Esta película permite a los niños descubrir que no hay límites para potenciar su talento. Si de verdad tienen una habilidad, un sueño, tendrán al menos la posibilidad de pelear por él y adaptarlo a sus condiciones.


Resultado de imagen de nemo caratulaBuscando a Nemo, 2003
Andrew Stanton y Lee Unkrich dirigieron uno de los filmes más célebres del siglo XXI que incluso ha tenido una reciente continuación con protagonismo de la adorable Dory.
En este film encontramos varias lecciones de superación. Por ejemplo, el pequeño Nemo, que tiene una aleta de menor tamaño que la otra, o la búsqueda incansable que emprende el padre por dar con él cuando se pierde. Ambos demuestran que, cuando se quiere algo con mucha fuerza, nada podrá interponerse en el camino. Solo hay que trabajar en la consecución del objetivo final con ganas, con ilusión y con confianza en las propias posibilidades.


Resultado de imagen de wall-eWall-E, 2008
Entre las películas para trabajar la autoestima infantil no nos podemos olvidar de Wall-E. Esta obra de ciencia ficción producida por Disney y Pixar cuenta la historia de un robot de limpieza que no ha dejado de trabajar pese a que la Tierra fue abandonada por la humanidad largos siglos atrás.
De este film podemos extraer diversas lecciones interesantes, como la necesidad de la gestión adecuada de residuos. Pero una tiene especial importancia para los niños, la necesidad de autonomía propia, controlando la dependencia de la tecnología, de gadgets, smartphones, etc.
La comunicación humana cara a cara, aunque sea en la película vista a través de robots, es vital. Así, podemos aprender el lenguaje corporal y el significado de los sonidos para saber comunicarnos de forma eficiente, segura y sensata.


Resultado de imagen de inside outDel Revés, 2015
Conocida por su nombre original, Inside Out, es un clásico moderno de Disney y Pixar en el que se explora con profusión las emociones infantiles, especialmente el asco, el miedo, la ira, la tristeza y la alegría.
Buena parte del trabajo que se hace con los más pequeños para que aprendan a cuidar de su autoestima tiene que ver con sus propias emociones. En este caso, no se trata tanto de que aprenda a manejarlas, más bien hay que focalizar en que las entienda, las comprenda, las acepte y conozca las consecuencias para que logre progresivamente una gestión inteligente de las mismas.

«No puedes enfocarte en lo que está saliendo mal, siempre hay una forma de dar vuelta a las cosas».
-Alegría-

Imagen relacionadaCómo entrenar a tu dragón, 2010
Finalizamos nuestro recorrido por las películas para trabajar la autoestima infantil con otro excelente film que narra la historia de un joven que entabla una amistad bonita con un dragón.
Para cuidar y disfrutar de su amistad con el dragón, un ser al que todo su pueblo le tiene miedo, el chico luchará contra las tradiciones ancestrales de su gente, primando la confianza en sí mismo frente al temor. Para ello, el joven demuestra ser muy asertivo, primando los seres vivos por encima de las costumbres y los terrores infundados.
Cualquiera de estas cinco películas, y muchas más que seguro que conocéis, son un material excelente para que los más pequeños trabajen la autoestima, crezcan y se desarrollen la confianza en sí mismos en un ambiente adecuado y adaptado a sus capacidades.


domingo, 27 de enero de 2019

Por qué el cerebro de un niño necesita 12 abrazos al día



Abraza a tu hijo varias veces al día para que pueda crecer sano

Necesitamos abrazos. Más de lo que imaginas. A menudo pasan los días y la vorágine del tiempo nos absorbe por completo. Y pasan las horas y pasa el día y no llegan los abrazos. Tampoco para nuestro hijo. Las clases, las actividades extraescolares. ¿Le diste algún abrazo hoy? Los abrazos, como sorbitos de la mejor medicina, llegan directamente al cerebro. ¿Sabes cuántos abrazos necesitaría tu hijo para fortalecer su cerebro? ¿Uno?¿Dos? ¡12! Te explicamos por qué el cerebro de un niño necesita 12 abrazos al día.

Por qué un niño necesita 12 abrazos al día


La razón de por qué el cerebro de un niño necesita 12 abrazos al día

Sí, se puede vivir sin abrazos. No es que el abrazo sea indispensable para seguir respirando. Tampoco lo son los besos ni las caricias. Pero.. ¿imaginas una vida sin todos ellos?
Los abrazos, sí, los abrazos, son indispensables para la otra salud, la salud mental y emocional. La ciencia consiguió demostrar su enorme poder sobre el cerebro. El abrazo consigue liberar hormonas que producen bienestar. Pero, ¿cuál debe ser la dosis de esta eficaz medicina? ¿Cuántos abrazos al día necesitamos?
La conocida psicoterapeuta estadounidense Virginia Satir, afirmó: “necesitamos cuatro abrazos diarios para sobrevivir. Ocho abrazos diarios para mantenernos y doce abrazos diarios para crecer”. Puesto que los niños están en continuo crecimiento, está claro que un niño necesita 12 abrazos al día.
Los abrazos aportan a tu hijo estabilidad emocional y mejoran sus salud mental. ¿Cómo? Analizamos cómo afecta a nivel físico y emocional un abrazo a nuestros hijos:

1. Activan los receptores de la piel y aportan serenidad: El primer contacto del abrazo es con la piel. Automáticamente se activan los receptores de la dermis conocidos con el nombre de corpúsculos de Pacini. La presión sobre estos receptores estimula el nervio vago, conectado con el cerebro y encargado entre otras cosas de regular la presión sanguínea. Es decir, que la suave presión de un abrazo consigue regular la presión arterial y calmar a quien está nervioso o sufre estrés.

2. Libera dopamina, la hormona del placer: Los abrazos liberan un neurotransmisor (un mensajero químico del cerebro) llamado dopamina, que ejerce un gran poder de alivio contra el estrés. La dopamina también se le conoce como la 'hormona del placer'. También está relacionada con la creatividad y la capacidad de relacionarse o sociabilizar con los demás. 

3. Libera oxitocina, la hormona del amor: Una de las hormonas que entra en juego mediante los abrazos es la oxitocina, sí, esa hormona tan importante durante el parto y nacimiento de un bebé. La oxitocina se la conoce como 'la hormona del amor'. Responsable de generar confianza hacia una persona.

4. Reduce el nivel de cortisol en sangre: El cortisol se relaciona con los niveles de estrés. Evidentemente, nadie quiere tener índices altos de cortisol. Un estudio del Advanced Telecommunications Research Institute International de Kioto consiguió demostrar que los abrazos reducen de forma inmediata los índices de cortisol en sangre. 

Qué siente un niño cuando le abrazan
¿Recuerdas qué sentías durante tu infancia cuando alguien te abrazaba? Tal vez una mezcla de todas estas sensaciones. Es lo que siente un niño cuando le abrazan (también válido para los adultos): 
- Se siente querido.
- Siente fortaleza.
- Siente seguridad.
- Mejora su autoestima.
- Siente felicidad.

Sin duda, tenemos muchísimas razones para abrazar a nuestro hijo no una vez, sino varias veces al día. Reserva algunos segundos, no necesitas mucho tiempo. Y no dejes que pase un un sólo día sin darle un abrazo fuerte y amoroso. 






sábado, 29 de diciembre de 2018

El valor de enseñar a los niños a decir “gracias”, “por favor” o “buenos días”

Un Gran articulo que trata de la importancia de tener una serie de 
V A L O R E S, 
E D U C A C I Ó N  y 
R E S P E T O



Transmitir a los niños la importancia de dar las gracias, de “pedir por favor” o de decir “buenos días” o “buenas tardes”, va más allá de un simple acto de cortesía. Estamos invirtiendo en emociones, en valores sociales, y ante todo, en reciprocidad.
Para crear una sociedad basada en el respeto mutuo, en la que el civismo y la consideración marquen la diferencia, es necesario invertir en esas pequeñas costumbres sociales, a las que a veces, no prestamos la importancia que merecen. Porque la convivencia se basa al fin y al cabo en la armonía, en esas interacciones de calidad basadas en la tolerancia donde todo niño debería iniciarse desde una edad temprana.
Soy de la generación del gracias, del por favor y del buenos días, de la misma que no duda en decir un “lo siento” cuando es necesario. Cualidades todas ellas que no dudo en transmitir en mis hijos, porque educar en respeto es educar con amor.

Un error en el que suelen caer muchas familias es en iniciar a los niños en estas normas de cortesía cuando los más pequeños empiezan a hablar. Ahora bien, es interesante saber que el “cerebro social” de un bebé es tremendamente receptivo a cualquier estímulo, al tono de voz e incluso a las expresiones faciales de su padre y su madre.
Lo creamos o no, podemos educar a un niño en valores desde edades muy tempranas. Sus aptitudes son casi insospechadas y hemos de aprovechar esa gran sensibilidad en materia emocional. Te hablamos de ello.

Dar las gracias, un arma de poder en el cerebro infantil
Los neurocientíficos nos recuerdan que el sistema neuronal  de un niño está programado genéticamente para “conectarse” con los demás. Es algo mágico e intenso. Incluso las actividades más rutinarias como alimentarlos, bañarlos o vestirles se convierten en improntas cerebrales que prefiguran en un sentido u otro la respuesta emocional que tendrá ese niño en el futuro.
El diseño de nuestros cerebros, por así decirlo, nos hace sentirnos inexorablemente atraídos a su vez por otros cerebros, por las interacciones de todos aquellos que están a nuestro alrededor. Así pues, un niño que es tratado con respeto y que desde una edad temprana se ha acostumbrado a escuchar la palabra “gracias”, entenderá rápidamente que está ante un refuerzo positivo de gran poder y, que sin duda, irá desentrañando poco a poco.
Es muy probable que un niño de 3 años al que su padre y su madre han enseñado a decir gracias, por favor o buenos días, no comprenda muy bien aún el valor de la reciprocidad y del respeto que impregnan estas palabras. No obstante, todo ello crea un adecuado y maravilloso sustrato para que después las raíces fuertes y profundas.
Al fin y al cabo, la edad mágica comprendida entre los 2 y los 7 años, es la que Piaget denominaba como “estadio de inteligencia intuitiva”. Es aquí donde los pequeños, a pesar de estar supeditados al mundo del adulto, van a ir despertándose progresivamente al sentido del respeto, a intuir ese universo que va más allá de las propias necesidades para descubrir la empatía, el sentido de la justicia y por supuesto, la reciprocidad.
La reciprocidad, un valor social de peso
Cuando un niño descubre por fin lo que sucede en sus contextos más próximos cuando pide las cosas por favor y las concluye con un gracias, ya nada va a ser igual. Hasta el momento, lo llevaba a cabo como una norma prosocial pautada por los adultos, algo que le confería refuerzos positivos por su buen comportamiento.

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”
-Paulo Freire-

No obstante, tarde o temprano experimentará el auténtico efecto de tratar con respeto a un igual, y cómo esa acción revierte a su vez en él o en ella misma. Es algo excepcional, una conducta que le habrá de acompañar para siempre, porque tratar con respeto a los demás es también respetarse a uno mismo, es actuar de acuerdo a unos valores y un sentido de convivencia basado en un pilar social y emocional de peso: la reciprocidad.

Será sobre los 7 años cuando nuestros hijos descubran plenamente todos estos valores que conforman su inteligencia social. Es ese instante en que empiezan a dar más importancia a la amistad, a saber lo que implica esa responsabilidad afectiva, a entender y disfrutar de la colaboración, atendiendo necesidades ajenas e intereses diferentes a los propios.
Es sin duda una edad maravillosa donde todo adulto debe tener muy presente un aspecto esencial: debemos seguir siendo el mejor ejemplo para nuestros hijos. Ahora bien, la pregunta mágica es la siguiente… ¿De qué manera vamos inculcando en nuestros hijos desde edades tempranas esas normas de convivencia, de respeto y de cortesía?

·               ¿Has llegado o entrado a algún sitio? Saluda, di buenos días o buenas tardes.
·         ¿Te vas? Di adiós
·         ¿Te han hecho un favor? ¿Te han dado algo? Da las gracias.
·         ¿Te han hablado? Responde.
·         ¿Te están hablando? Escucha.
·         ¿Tienes algo? Compártelo.
·         ¿No lo tienes? No envidies.
·         ¿Tienes algo que no es tuyo? Devuélvelo.
·         ¿Quieres que hagan algo por ti? Pídelo por favor.
·         ¿Te has equivocado? Discúlpate.
Normas sencillas que, sin lugar a dudas, le serán de gran ayuda en el día a día.

jueves, 14 de diciembre de 2017

10 cosas que todo niño debería hacer antes de acabar estas Navidades y que te encantará hacer con ellos!

Buenas noches.... iba a resumir este artículo pero la verdad no he podido dejar que ponerlo entero. No tiene ningún desperdicio, además de ser un fan de su página, sus libros y demás.....

Os animo a que lo leáis si de verdad queréis una Navidad diferente para vuestros pequeños. 



10 cosas que todo niño debería hacer antes de acabar estas Navidades y que te encantará hacer con ellos!

La Navidad es una época especial del año y que el niño recordará siempre, de eso no hay duda. Sin embargo, si le otorgamos importancia por razones relacionadas con el consumo, como pueden ser las compras, los regalos, la comida o el tiempo extra frente a la tele y el teléfono móvil, es muy posible que el niño termine las fiestas con una sensación de vacío y sin haber fijado en su memoria nada que realmente merezca la pena recordar. Por eso, he decidido escribir este post con ideas y actividades clave para que el recuerdo que estas Navidades dejen en tus hijos sea entrañable, positivo para su cerebro y lleno de significado.
1.Decorar el árbol de Navidad o el Belén
La puesta de largo del árbol o el Belén marca el inicio de la Navidad. Para hacer que la experiencia sea mágica, lo más importante no es que el árbol o Belén queden bonitos sino que sean los niños los que realmente dejen su ilusión en la decoración. Un pitufo al lado de Baltasar, o una figura de Lego en una rama del árbol es lo que tiene más sentido en la mente de los niños. Ellos también quieren que sus personajes favoritos formen parte de la Navidad.
2.Buscar unos juguetes para niños que no los tienen
Esta es una tradición en mi casa y en la de muchos otros niños. Desde mi punto de vista el espíritu de la Navidad es celebrar el amor en familia y poder compartir un poquito de ese amor con otras personas que lo necesitan. Llevar unos juguetes a la parroquia o rastrillo ayudará a los niños a entender que hay otras realidades, a desarrollar la solidaridad, la generosidad y a saber tomar decisiones (tienen que elegir qué juguete ya no usarán). Puede ser un gran esfuerzo para ellos pero tiene doble recompensa; ellos se sentirán muy satisfechos cuando los lleven y podréis hacer algo de hueco en los armarios.
3.Escribir una felicitación a alguien que queréis que se sienta querido

lunes, 11 de diciembre de 2017

Cosquillas para el corazón

Uno de esos cuentos que están en mi lista de pendientes..... El título... maravilloso ... espero que la historia, o creo que historias de dentro también...... para hablar, sentir y sobre todo emocionarse.... 



A todos nos gustan la cosquillas. Cosquillas en los brazos, en los pies, en la barriga?.pero ¿sabíais que el corazón también tiene cosquillas y que le encantan? Las cosquillas son capaces de alegrar a los corazones más apagados y llenarlos de nuevo de luz. Pero no olvidéis que para hacer que nuestro corazón se destornille de risa hay que ponerle muchas ganas e imaginación. En este libro tenéis algunas ideas. No dudéis ni un momento en regalar cosquillas a vuestro corazón y al de los demás. Lo que se da es lo que se recibe así que no hay mejor regalo que decirle a alguien: 
¡Traigo una cosquilla para ti!

domingo, 15 de octubre de 2017

No llenes su cuarto de juguetes, llena su memoria de recuerdos

Os animo a leer el siguiente artículo, no tiene desperdicio. 



No llenes su cuarto de juguetes, llena su memoria de recuerdos


Diversos estudios y experiencias han demostrado que los niños que crecen con limitantes durante su infancia son proclives a presentar determinados déficits a corto, mediano y largo plazo; es decir, secuelas que estarán presentes incluso en su vida adulta. Sin embargo, estos casos no solo se dan ante las carencias, sino frente a los excesos.
Las experiencias que dejó la crianza autoritaria, predominante hace algunos años, llevó a las nuevas generaciones de papás y educadores a buscar modelos mucho más democráticos, en los que, como adultos, damos a los niños un papel mucho más activo que se refleja en darles mayor oportunidad para la toma de decisiones, por ejemplo. Sin embargo, es muy fácil caer en un extremo nada recomendable.


Dentro de esta dinámica tratamos de compensar deficiencias en la crianza con regalos, buscando lo mejor para nuestro hijo y guiados por el anhelo de procurarle una infancia feliz, que generalmente relacionamos, en primer lugar, con el cumplimiento de sus deseos materiales: el juguete de moda, el gadget más moderno o el videojuego más anhelado.

Quizá sin darnos cuenta, y en el afán de brindarles herramientas para que adquieran habilidades para etapas futuras, sumergimos a los niños en un mundo de excesos, tanto de actividades como de juguetes y dispositivos que pueden llegar a limitar su espacio para la imaginación, la creatividad, la capacidad para resolver problemas, incluso para aprender a manejar la frustración y ser tolerantes.

Por otro lado, el exceso de información que los niños encuentran en internet, incluso les resta tiempo para analizar y procesar datos, al grado de llegar a limitar su capacidad de admiración al descubrir cosas nuevas, sin tomar en cuenta que la adicción a la red podría mermarles horas de sueño y descanso.

De ahí la importancia de que, como papás, no perdamos de vista nuestro papel en la educación de nuestros hijos, conscientes de que este tipo de excesos, lejos de prepararlos para la vida, podría significarles hasta cierto número de deficiencias en cuanto a habilidades socioemocionales.

¿Cómo evitar caer en extremos?

jueves, 5 de octubre de 2017

Cómo educar las emociones de un niño

Antes de irnos a dormir, dejo por aquí un pequeño texto que trata del difícil tema de las EMOCIONES y como podemos "enseñarlas" a nuestros pequeños descubridores. Nada sencillo pero no imposible, si nos tienen a nosotros a su lado para apoyarles. 


Cómo educar las emociones de un niño
Tomar  conciencia  en la importancia de educar a los niños desde un aspecto emocional tiene poco más de 20 o 30 años. De hecho el concepto de inteligencia emocional no era algo que se haya tenido en cuenta anteriormente. Es común que padres y abuelos no sepan exactamente lo que es la inteligencia emocional pues ellos mismos han tenido que aprender este término en el día a día y con la propia experiencia pero sin una persona que los guiara (en la mayoría de los casos) a reconocer sus emociones y canalizarlas.


¿Qué es la inteligencia emocional y cómo educar las emociones de un niño?
La inteligencia emocional es la capacidad de una persona de reconocer, percibir, asimilar, comprender y sobrellevar las propias emociones y la de los demás. De este concepto parte la definición empatía.

Estrategias para educar las emociones de los niños
A continuación veremos algunas estrategias de utilidad para educar las emociones de los niños.

Aprender a tolerar la frustración
Para poder educar las emociones de los niños es importante que ellos comiencen tolerando la frustración. Tanto los padres como los docentes no podremos evitar que los niños sientan frustración, pero sí debemos enseñarles a que esta frustración forma parte de su camino hacia el éxito o meta.

Reconocimiento de la empatía
Tal como hemos mencionado más arriba, la empatía es el área de la inteligencia emocional que se dedica a ponerse en el lugar del otro, sentir sus emociones, vivenciar lo que la otra persona vivencia y, desde ese lugar, poder actuar para ayudarlo.
Es importante para los niños comprender sus verdaderas emociones y las de los demás. Entender cuando la bronca parte de una tristeza, de una desilusión o de una injusticia.
No es una tarea fácil para padres ni docentes pero por el futuro emocional y psíquico del niño es importante enseñarles el concepto y la práctica de la empatía.

Aprender a reconocer emociones
También es importante poner el nombre adecuado a las emociones. A menudo nos encontramos con un niño que parece enojado pero en verdad se trata de un sentimiento de angustia o tristeza que socava esa emoción aparente de enojo. Este no es un dato menor importancia y lo debemos tener en cuenta. Lo que sugerimos es comenzar a leer entre líneas hasta descubrir qué es lo que le ocurre en su interior al niño.

Aprender a canalizar sus emociones
No siempre los niños tienen comportamientos agradables. Es importante enseñarles cuando están enfadados y por qué motivo. Por otra parte es importante que como adultos reconozcamos lo que les sucede y que luego podamos ayudarlos para que ellos mismos comprendan su bronca, enfado, malestar, etc.

Partir de una buena comunicación
Siempre debemos estar atentos a la comunicación que los niños tengan con los adultos (padres, docentes, familiares, etc). En este punto no está demás aclarar que los niños no se acercarán a los adultos expresando en palabras aquello que los angustia, aqueja, entristece o preocupa.

Por el contrario debemos observar sus comportamientos. Un niño revoltoso generalmente está llamando la atención de los docentes o padres por un motivo en particular y es importante prestar atención para poder descubrir lo que le angustia (y si no es posible, solicitar ayuda profesional).

2016 © C0pyright Educapeques