jueves, 4 de agosto de 2016

70 Actividades para....

Desde el blog Rejuega.com nos sugieren 70 actividades para la playa y 70 actividades para hacer en la montaña, aquí os dejo con la lista.....

  1. Enterrarse en la arena.
  2. Hacer el ángel en la arena.
  3. Saltar las olas.
  4. Jugar al lanzamiento de Jabalina. Procurando una zona segura y sin gente, simplemente coger un palo y lanzarlo lo más lejos que se pueda e intentar que quede clavado. Recomendado bajo vigilancia de un adulto.
  5. Coleccionar caracolas, piedras…
  6. Buscar peces.
  7. 3 en raya en la arena. Con piedras o caracolas a modo de fichas y dibujando en la arena o palitos cruzados a modo de tablero.
  8. Tunelar una montaña de arena sin que se caiga. Una obra de ingeniería que no siempre aguanta. Construye una gran montaña de arena húmeda y con las manos o palas id escarbando en la base haciendo un túnel que llegue al otro lado de la montaña… pero sin que se caiga!
  9. Hacer un circuito psicomotriz. Busca todo tipo de cosas y crea un circuito con diferentes retos motrices: saltar palos, pisar conchas distribuidas aleatoriamente en el camino, saltar la toalla, pasar por el agua, meterse en un pozo, …
  10. Jugar a las carreras de carretillas. Si caen, caerán sobre blandito!
  11. Concurso de saltos.
  12. Buscar tesoros escondidos. Simplemente marcar una zona de búsqueda y enterrar objetos. Ideal para los más pequeños!
  13. Bajar rodando por los médanos.
  14. Relajarse con el sonido del mar. Tumbarse a la sombra, dejar la mente en blanco y concentrarse en el sonido del mar respirando pausadamente. Ideal para la primera o última hora de playa que hay menos ruido.
  15. Organizar excursiones para conocer otras zonas. Muchas veces saliendo de la zona conocida descubres que, justamente al lado, hay una zona espectacular.
  16. Hacer saltar las piedras sobre el agua. O, para los más peques, tirarlas al mar.
  17. Coger caracolas y palos para hacer un móvil sonoro.
  18. Hacer volteretas en la arena. Ojos y boca bien cerrados!
  19. Enterrar a un adulto. Hay veces que poder vencer a un adulto es todo un reto. Aquí podrán conquistar nuestra inmovilidad y jugar con la forma que dejemos luego!
  20. Dejar huellas en la orilla y ver cómo se borran. Es algo que hipnotiza a los más pequeños, dejar la huella una y otra vez y ver como el mar las borra.
  21. Exfoliar la piel con la arena. Llenarse de arena e ir frotando la piel suavemente para luego bañarse en el agua y volver con la piel muy suave!
  22. Tumbarse en la orilla del mar y balancearse con las olas.
  23. Mirar las nubes y buscar figuras.
  24. Bañarse en el mar y dejar que surja el juego.
  25. Hacer pasteles de arena.
  26. Inspeccionar las piedras. Siempre hay piedras que quedan visibles en la superficie (sino, cuando baja la marea), que están repletas de cosas interesantes a investigar.
  27. Ir hasta la punta de un espigón.
  28. Crear un mandala con conchas, palos y piedras. 
  29. Coger cosas del fondo del mar sin mirar.
  30. Ver la puesta de sol.
  31. Hacer una carrera.
  32. Hacer una batalla de agua.
  33. Carrera entrando corriendo al mar sin parar.
  34. Hacer el ancla en el mar cuando hay olas. En una zona donde se haga pie, cogerse de las manos frente a frente e intentar permanecer en esa posición sin que las olas les arrastre. Es muy divertido y a los niños les encanta compartir ese momento con los padres.
  35. Veo Veo en la playa.
  36. Hacer una carrera de relevos por la orilla.
  37. Saltar de roca en roca.
  38. Construir un circuito de canales de agua. Construir, cerca de la orilla, caminos donde pueda entrar el agua de las olas y recorra el circuito creado.
  39. Escribir o dibujar en la orilla con un palo.
  40. Buscar escarabajos.
  41. Correr chapoteando por la orilla.
  42. Correr a las gaviotas.
  43. Coger caracolas con agujero para hacer collares o nuestra pulsera del verano.
  44. Jugar a la rayuela.
  45. Hacer agujeros en la arena. Es algo que engancha, escavar y escavar hasta lo más profundo que se pueda llegar… y ver como se va llenando de agua el pozo.
  46. Hacer la croqueta en la arena. Bien mojado, tirarse en la arena seca y comenzar a dar vueltas…
  47. Cernir la arena con las manos, e ir viendo qué va apareciendo…
  48. Hacer una piscina o estanque natural. Cerca de la orilla cavar un pozo grande donde llenar de agua para bañarse y chapotear. Ideal para los más peques porque al rato el agua ya está más calentita.
  49. Dibujar la sombra del cuerpo en la arena y vestirla. De pie, alguien resigue la figura de nuestro cuerpo creada por la sombra del sol y es cuestión de vestirla con nuestra ropa o rellenarla con caracolas.
  50. Construir una tienda-cabaña con palos y toallas (o pareos).
  51. Hacer un reloj de arena con piedras y un palo. Coger 12 piedras y disponerlas haciendo un círculo. En el centro clavar un palo y su sombra nos dará la hora… más o menos.
  52. Dibujar decorando con piedras, caracolas…
  53. Hacer esculturas de arena. Si aprietas bien la arena húmeda mientras modelas la figura, se podrán subir los niños luego. Una tortuga es una figura fácil de hacer y con una medida ideal para subir.
  54. Jugar a las cocinitas con arena, piedras, caracolas…
  55. Escribir mensajes en la orilla y esperar a ver qué cara pone la gente. Uno podría ser: “Sonríe que es gratis”.
  56. Conocer un faro. En toda playa hay faro y hacer una excursión para conocerlo puede ser muy entretenido.
  57. Ver las estrellas.
  58. Bañarse al atardecer o de noche en el mar.
  59. Jugar al pilla pilla con castillos como casa. Al acabar no ha de quedar ningún castillo en pie!
  60. Bucear y explorar el fondo marino de cerca.
  61. Hacer amigos de juego.
  62. Hacer bolas de arena. Un básico que puede dar mucho juego: para romperlas (los más pequeños), tirarlas al mar, jugar a pasarla y que no se rompa, etc.
  63. Jugar a la petanca con bolas de arena.
  64. Escribir con piedras y caracolas. Juntando las piedras o caracolas escribir letras o palabras, mensajes…
  65. Hacer un circuito para coches o canicas.
  66. Experimentar las diferentes texturas de la arena. Hasta de temperaturas! Podéis hacer montoncitos con diferentes tipos de arena: la más mojada del fondo del mar, la de la orilla, con conchillas, la más lejos del mar, etc. También con piedras diferentes, palos, algas, caracolas…
  67. Jugar a recoger basura del agua y la arena y ver quién tiene más!. Una manera divertida de enseñar ecología y responsabilidad ambiental.
  68. Pasear por la playa mientras llueve. La lluvia puede ser un buen compañero de juego, siempre y cuando la temperatura exterior lo permita y tengamos ropa de recambio accesible.
  69. Hacer pócimas mágicas con lo que encontremos.
  70. Perseguir a los peces nadando.



  1. Coleccionar flores.
  2. Buscar tesoros escondidos.
  3. Arcos y flechas con palos.
  4. La petanca con piedras.
  5. Construir una cabaña con palos.
  6. Trepar a un árbol.
  7. Hacer figuras de barro con tierra.
  8. Hacer pulseras y diademas con flores y tallos.
  9. Crear caras, animales,… con hojas, ramitas, frutos…
  10. Escribir letras o palabras con piedrecitas.
  11. Buscar letras en las formas naturales. Te sorprenderá ver la cantidad de letras que la propia naturaleza genera, seguro que la Y la verás a la primera! Pero hay muchas más por descubrir, sólo es cuestión de observar.
  12. Decorar ramas, palitos… Utilizando tallos, la clorofila de las hojas o pintura, cuerdas, etc puedes decorar ramas para luego colgar o jugar con ellas.
  13. Hacer torres de piedras.
  14. Buscar insectos.
  15. Coleccionar frutos.
  16. Veo veo en la naturaleza.
  17. Jugar a los chinos con piedritas encontradas.
  18. Jugar al pañuelo pero con un palito. El típico juego del pañuelo pero en vez de salir corriendo a ver quién coge primero el pañuelo, saldrán corriendo a coger el palo que sostenemos.
  19. Organizar una excursión por caminos desconocidos. Donde sean los niños, en la medida de lo posible, quienes elijan la ruta. Apuesta por los caminos señalizados como los GR para ir sobre seguro!
  20. Mirar las estrellas.
  21. Hacer excursiones nocturnas. Salir con linternas a caminar es algo muy especial!
  22. Escribir en la tierra con un palo.
  23. Pintar con agua con el dedo.
  24. Contar los años de un árbol según sus anillos.
  25. Hacer un herbolario casero.
  26. Jugar a mar y montaña. También llamado “Tierra y Mar”.
  27. Imaginar montar a caballo sobre un palo.
  28. Experimentar las texturas de la naturaleza. Aquí si que puedes encontrar multitud de texturas diferentes: suaves, duras, ásperas, rugosas, etc. Sácale partido!
  29. Adivinar a que huele lo que olemos en ese momento. Este puede ser un juego puntual que surja en momentos concretos cuando detectemos olores característicos; pero interesante también para diferencias los diferentes olores (al igual que sonidos), que nos proporcionan los lugares en donde nos encontramos.
  30. Construir un nido.
  31. Observar las nubes y encontrar a qué se parecen.
  32. Hacer una excursión dejando piedrecitas por el camino.
  33. Buscar elementos para hacer pócimas mágicas.
  34. Jugar a ver quién recolecta más basura en la excursión. Y así de paso les enseñamos lo importante que es cuidar el entorno.
  35. Buscar pisadas de animales.
  36. ¿Quién saca el palo más largo o más corto?. En una mano muchos palitos de diferentes largos pero que se ven todos iguales al sujetarlos. Cada niño saca un palo y a ver cuál le toca…
  37. Un, dos, tres, pica pared (o árbol).
  38. Hacer equilibrio sobre un tronco caído.
  39. Juntar piedras para luego hacer un juego de contar historias.
  40. Jugar al escondite entre los árboles del bosque.
  41. Hacer un mikado con ramitas.
  42. Tirar piedras al río.
  43. Tumbarse en el suelo y ver cómo los árboles se mueven.
  44. Tallar con piedras un palo para quitarle la corteza.
  45. Hacer una espada.
  46. Encontrar los colores de la naturaleza. Este juego es un juego para enseñar a los niños a observar y se puede realizar como lo expliqué en el post “Educar la mirada del niño: Niños exploradores de detalles” o simplemente diciendo de forma ora los colores a buscarl.
  47. Hacer carreras de barcos en el río.
  48. Ver cuánto mide un árbol abrazándolo entre todos.
  49. Coleccionar piedras de diferentes formas y colores.
  50. Trepar piedras.
  51. Escuchar los sonidos de los pájaros.
  52. Buscar un palo para usarlo de bastón al caminar.
  53. Construir casitas para los insectos.
  54. Hacer saltar las piedras sobre el agua.
  55. Hacer una batalla de agua. Las fuentes, los ríos o lagunas son lugares geniales cuando hace calor para jugar a mojarse y salpicar.
  56. Tira al blanco con piedrecitas. Procurando una zona de seguridad y donde no se perjudique el entorno.
  57. Encontrar nuestro amuleto natural.
  58. Jugar bajo la lluvia. La lluvia puede ser un buen compañero de juego, siempre y cuando la temperatura exterior lo permita y tengamos ropa de recambio accesible.
  59. Buscar caracoles.
  60. Hacer carreras con caracoles.
  61. Sacar las texturas de la naturaleza por medio del grabado. Simplemente con una hoja de papel o de algún árbol y con un lápiz o palo podemos, frotando sin que se rompa la hoja, sacar el grabado de la superficie que frotamos.
  62. Pasear a ciegas por la naturaleza. Un juego de confianza donde uno lleva y otro, con los ojos cerrados o vendados, se deja llevar por un circuito que se puede crear a partir de lo que nos proporcione el lugar.
  63. Crear un mandala con hojas, flores y piedras. Que puedes dejar en la naturaleza o pegarlo en un papel para llevarlo a casa.
  64. Crear ciudades con troncos, ramas y piedras donde jueguen los coches y personajes que tengamos.
  65. Jugar con las sombras a hacer formas. Utilizar el cuerpo, las manos y/o elementos naturales para facer formas diferentes con nuestras sombras.
  66. Hacer una excursión con lluvia. Igual que al jugar bajo la lluvia, cada uno sabe cómo se ha de llevar a cabo una excursión así!
  67. Construir un puente para cruzar el río.
  68. Recolectar piedras para luego hacer un dominó, juego de historias, etc.
  69. Caminar por una línea sin caerse.
  70. Bañarse en el río o lago.

viernes, 22 de julio de 2016

Creciendo.....

Buenas noches a los que andáis por ahí....

Hoy voy a hacer lo que he hecho pocas veces, pero lo que realmente es este blog: Crecer Con Carla.





Y es que es maravilloso tener el tiempo y darse cuenta como va creciendo la pequeña, ha dejado de ser un Bebé y a pasado a ser una Niña. Sería imposible contar aquí todo lo nuevo que cada día descubro, bueno, descubrimos en ella: expresiones, maneras de actuar, de comportarse, de vivir la vida....

"¿?¿?Me ayudas¿?¿?"  

"¡¡¡¡ NO, yo solaaaaa !!!!"

Subir las escaleras, pintarse los labios, bailar con los vestidos de la abuela, comer la sopa, saltar como una loca ((( pobre sofá y..... pobre Papá ))) ... me encanta verla Crecer, una pena a veces, lo "bruta" que se pone, pero que se le va a hacer, eso también es Crecer. 

Esa lengua que tiene, que vaya carrete, y esto y lo otro....

"....¿¿¿ y porqué...... ????" 

" Yo llego" ((( cuando quiere llamar al timbre de casa o al ascensor )))

 "esta mañana..." (( que bueno.... siempre es mañana ))

En fin..... 

DISFRUTAR DE LOS PEQUEÑOS QUE SON MARAVILLOSOSSSSSSSSSSS !!!!!!

miércoles, 20 de julio de 2016

Ventajas de la estimulación prenatal


Estar en contacto, comunicarte con tu bebé desde que está en el útero es muy bueno para su salud, tanto física como emocional, es una forma de adaptarse a su nueva vida. Hoy te daremos algunas pautas para que la estimulación prenatal sea la mejor.
En términos generales podemos decirte que la estimulación prenatal está formada por diferentes técnicas e interesantes ejercicios que vale la pena practicar, ya que los beneficios son muchos. Al hablarle al bebé y realizar diferentes acciones que te conecten con él se incrementarán sus conexiones neuronales, además de favorecer el desarrollo de su cerebro.
Es importante que de este tipo de estimulación también participe el padre, como de todo el embarazo y de la evolución de los pequeños. La psicóloga experta y colaboradora del centro Mónica Carreño Matronas, Rosa Granero, señala que: “los padres primerizos son los que muestran más interés en la estimulación prenatal y dedican mucho más tiempo para hacerlo bien”.

miércoles, 13 de julio de 2016

8 maneras de impartir disciplina y que tus niños te hagan caso a la primera

Hay algunas cosas, como educar a los hijos, que son especialmente difíciles y desagradecidas a la hora de obtener resultados. ¿Cuántas veces has tenido que pedir, rogar e incluso gritar a tu hijo: "no te metas eso en la boca", "deja de pegarte con tu hermano" o "no saltes del sofá a la silla"? Afortunadamente, hay formas efectivas de comunicarte con tu pequeño de manera en la que te asegures de que él te escuchará y cooperará a la primera.


Sé claro
Por supuesto que quieres explicar a tu hijo los porqués de todo en esta vida, pero quizás cuando estáis a punto de salir para ir a la escuela no es el mejor momento. Así que ahorra los discursos elaborados para cuando tu pequeño necesite de un apoyo más profundo. Cuando necesites obtener una respuesta rápida, sé claro y específico, sugiere Richard Bromfield, Ph.D., psicólogo en Harvard Medical School y autor de How to Unspoil Your Child Fast. Los niños necesitan información concreta así que, en lugar de decir “prepárate para ir a la escuela”, da instrucciones directas: “Es hora de que te pongas el abrigo y la mochila”.

Conviértelo en un desafío
Como a los niños les encantan los pasatiempos, convertir el buen comportamiento en un juego es una forma muy inteligente de obtener su complicidad. ¿Tienes un hijo que da problemas cada vez que tiene que ponerse las zapatillas? Prueba a decirle: “Te apuesto que no eres capaz de ponerte tus deportivas en 45 segundos”.  ¿Tu hijo nunca quiere cepillarse los dientes? Dile: “Me pregunto quien puede limpiarse los dientes por más tiempo, tú o yo”.

Conecta con tu hijo y personaliza el mensaje
Hay dificultades de ser mamá, como educar a un niño de 2 años, que parecen imposibles. A veces parece que tu pequeño no quisiera “comprar” lo que le “vendes”, cuando lo que realmente está sucediendo es que no puede procesar bien lo que dices.  “Los niños no son buenos a la hora de hacer más de una cosa a la vez”, explica Jim Taylor, Ph.D., y autor de Positive Pushing: How to Raise a Successful and Happy Child. Es prácticamente imposible para tu pequeño asegurarse que su trenecito de juguete no se descarrile al mismo tiempo que te escucha y se preocupa por comprenderte. En lugar de esperar una atención completa, prueba a decirle que deje de jugar por unos minutos para que podáis hablar. Entonces, explícale lo que sucede mirándolo a los ojos, utilizando su nombre y preguntándole si te ha entendido cuando termines.

Disciplina positiva: sustituye los malos hábitos
La mejor manera de acabar con un comportamiento no deseado es sustituirlo por una alternativa o el “contrario positivo” de ese mal gesto, dice Alan E. Kazdin, Ph.D., profesor de psicología y pediatría de Yale University, y director del Yale Parenting Center. En lugar de centrarte en lo que no quieres que tu hijo haga (“odio cuando es un respondón”) dale importancia a lo que si te gustaría que hiciese (“cuando llega el momento de limpiar, me gustaría que sencillamente lo hicieras”).
Una forma segura de que tu hijo opte por portarse bien son las alabanzas. Cuando actúe adecuadamente, expresa tu sincera emoción (“¡wow!”).  Después, hazle saber porqué estás tan contenta (“estabas enfadado, pero decidiste decirlo en lugar de ponerte a pegar”). Finalmente, añade algún gesto físico, como un abrazo o high five. “Cada vez que refuerzas un éxito parcial, te acercas un poco más al objetivo final”, dice Dr. Kazdin.

Corta el drama
Los hijos tienen mucha más resistencia que tú y pueden discutirte, montarte un berrinche y oponerse tanto tiempo como les dejes (¿a alguna le suenan las batallas campales para conseguir que se vayan a la cama?). “Cada vez que participas de este intercambio de discusiones, le das la oportunidad de volverse más fuerte y mejor en ello”, dice Dr. Bromfield. En lugar de dar repetidos avisos y recordatorios, dale uno (“te quedan 10 minutos para jugar, es hora de dormir”) e ignora cualquier enfado después de ello. Si todo lo demás falla, utiliza el clásico “porque lo digo yo”. De esta manera también aprenderá a respetar a los demás y a que las cosas siempre salen bien: lo importante, a la larga, es educar en valores.

Explica las dinámicas de causa-efecto
Cuando tu pequeño se niega a ponerse un sombrero o a abrigarse y luego se queja de que hace frío, simplemente cuéntale cómo las prendas de ropa que no quiso ponerse le habrían ayudado. La próxima vez que no quiera ponerse una chaqueta o gorro, recuérdale lo que pasó la última vez.

Ofrece alternativas
A los niños les reconforta sentirse en control. Así que, en lugar de preguntarle si puede recoger los juguetes, donde realmente solo hay una posible respuesta, proponle diferentes opciones incluso si no hay una diferencia monumental entre ellas. Dile, por ejemplo, “por favor recoge esos dos juguetes o aquella caja cerca de la cama”. De esta manera evitas recibir un “no” directo.

Cambia las formas
“Cuando tu hijo escucha las palabras ‘no’ o ‘para’, estás desencadenando una respuesta casi pavloniana que consiste en que el pequeño dejará de prestarte atención”, dice Jane Nelsen, Ed.D., autor de una colección de libros sobre disciplina positiva. En lugar de decirle “no tires de la cola del perrito”, dile: “trata al perro con cariño”.
¿Quieres que tu hijo te preste atención? Susurra. Nada genera mayor interés que un secreto.