jueves, 2 de noviembre de 2017

Puzzle Abecedario

Buenas y lluviosas noches.... (( por fin llueve con ganas... a ver si está así toda la noche ))

Os dejo en esta entrada un puzzle que tiene Carla y al que últimamente está jugando bastante. Se trata como veis en las imágenes de un Abecedario con sus letras mayúsculas, minúsculas y un objeto, animal o cosa que empieza por el sonido de esa letra. La última vez que hemos jugado hemos ido separando mayúsculas que es la pieza más grande y después el resto de fichas. 

Algunas ya las reconoce muy bien y sobre todo el sonido de las letras, esperemos que esto le sirva en el futuro, no muy lejano, para aprender a leer de manera más fácil y cómoda. 

El otro que es os pongo al final, es del estilo, pero con anillas, no puzzle y creo que con otro tipo de letra. 

Un saludo 





domingo, 29 de octubre de 2017

Cuento : la Casa de Tomasa

Divertido cuento el que comparto hoy con vosotros.... lo compró la Mamá por un precio increíble y ha sido todo un acierto. 

La editorial Edelvives nos trae este cuento, lleno de "ventanas" y "puertas" para que los más pequeños vayan descubriendo las distintas casas que le hizo Tomasa a su vecinos. Con sorpresas por todos los lados y juegos.... !!!!! Os lo recomiendo !!!!


sábado, 28 de octubre de 2017

Expertos de Harvard desvelan 5 secretos para criar bien a un niño

ahí es nada..............



Todo padre sabe que educar a un buen hijo no es una tarea sencilla. No basta con tener buenas intenciones, también es necesario armarse de paciencia, tener claro qué cualidades queremos desarrollar en el niño y, sobre todo, contar con buenas estrategias para hacerlo. Obviamente, no existen recetas infalibles para educar bien a un niño, pero expertos de Harvard han desvelado algunas claves que pueden ayudarte.

5 claves para criar bien y feliz a un niño

1. Enséñale a regular sus emociones
La clave para que un niño tenga un desarrollo emocional saludable consiste en enseñarle a gestionar sus emociones. Se trata de que el pequeño aprenda a aceptar y comprender sus estados emocionales, de manera que no intente reprimirlos o expresarlos abruptamente sino reencauzarlos de forma más asertiva. Puedes enseñarle diversas técnicas de autocontrol como la respiración profunda, en la que el pequeño debe respirar profundamente por la nariz y luego, inspirar lentamente el aire por la boca, así durante varias repeticiones. También puedes ayudarle a construir sus propios recursos emocionales, presentándole conflictos para que piense qué haría si se encontrase en una situación similar.

2. Estimula su responsabilidad
Una manera de potenciar la autoestima infantil consiste en permitir que participe en algunas tareas y decisiones del hogar. De esta manera, estás fortaleciendo su seguridad y autoconfianza, a la vez que lo incitas a ser más independiente y autosuficiente. Al darle responsabilidades desde pequeño le ayudas a que confíe en sus capacidades y a que se forme una imagen más realista de sí mismo. Una alternativa excelente para fomentar su responsabilidad consiste en darle pequeñas tareas cotidianas en el hogar, como recoger los platos, darle de comer a la mascota o preparar sus libros para el día siguiente, de esta manera empezará a ser más consciente de sus comportamientos y a responsabilizarse por sus actos.

3. Transmítele valores positivos
Inculcarle buenos valores a tu hijo no solo le ayudará a ver el mundo desde una perspectiva más sana sino que también le convertirá en una mejor persona. Sin embargo, transmitirle valores a un niño puede ser muy complicado, sobre todo si los trabajas como si fueran conceptos abstractos. Por eso, en vez de insistirle en que debe ser responsable o solidario, aterriza ese valor y conviértelo en algo personal, en una experiencia que el niño pueda palpar.Puedes explicarle qué significa ser solidario en su vida cotidiana a través de acciones que van desde ayudar a su amigo con un problema que no puede resolver hasta prestarle su pala de tenis a otro amigo para que juegue el fin de semana.

4. Muéstrale cómo sentirse agradecido
Las personas que se sienten agradecidas por lo que tienen y lo que sucede en su vida son más felices y se sienten mejor consigo mismas. Por eso, es importante que enseñes a tu hijo a valorar y agradecer las cosas que materiales e inmateriales que posee, desde sus juguetes y la posibilidad de estudiar hasta las galletas que le hornea su abuela o la ayuda que le brindan sus hermanos. De esta manera, aprenderá a valorar todas sus posesiones más preciadas y crecerá siendo una persona sencilla y humilde.

5. Demuéstrale que lo amas incondicionalmente
Un niño que no se siente amado por sus padres terminará convirtiéndose en una persona insegura y con una autoestima muy baja. Por eso, no basta con que quieras a tu hijo, también es importante que se lo demuestres. El cariño es la mejor manera de ayudarle a fortalecer la confianza en sí mismo y de estimular su independencia. Los abrazos, los besos y los mimos cotidianos son una buena forma de demostrarle que lo quieres, pero también debes transmitirle tu cariño con hechos y actitudes. Hazle saber que aunque se equivoque, estarás siempre a su lado para apoyarle.



miércoles, 25 de octubre de 2017

Realidad Aumentada nivel Infantil

Buenas noches a todos y todas: 

Para hoy os dejo un poquito de nuevas tecnologías. Ya la conocía de hace tiempo, pero ayer me apareció de nuevo y hoy se la he mostrado a Carla. Es una aplicación sencilla en donde los niños pintan una lámina, dibujo que hay que bajarse de la página oficial y después pasando la tablet o el móvil por encima del dibujo, ésta cobra vida, algo que realmente les sorprende a los niños. 

La aplicación es QUIVER y lo tenéis todo muy bien explicado en su página web http://www.quivervision.com/

Allí también podéis descargar algunos de los dibujos para que los niños los pinten y cobren vida. 





sábado, 21 de octubre de 2017

Qué hacer en vez de obligar a los niños pequeños a pedir disculpas

Buenos días ......

Os dejo este pequeño texto sobre la situación que se nos da en muchas ocasiones, cuando algunos de los pequeños hace algo que no debiera y "le obligamos" a pedir perdón o disculpas..... 

La verdad que es interesante... y a mí me ha pasado muchas veces: aquel niño/a que está constantemente pegando, o hace de forma continuada algo malo a un compañero y le decimos que pida perdón o disculpas.... y no es que esté mal, sino que quizás este incompleto y por ello es necesario que le planteemos la situación, dialoguemos con él, hacerle ver lo que ha hecho mal y como se siente su compañero/a, ponerle en la situación del otro... difícil que lo entienda... pero no por ello debemos dejar de hacerlo.....

Espero que sirva..... 

Resultado de imagen de niños perdon

Qué hacer en vez de obligar a los niños pequeños a pedir disculpas
Texto de Michelle Woo traducido y adaptado al español

Cuando recorría diferentes preescolares para mi hija, visité uno donde pude observar a los niños jugando en el patio. Mientras subía por la escalera en el tobogán, un niño accidentalmente pisó el dedo de una niña y ella comenzó a llorar. Lo que pasó después me dejó asombrada.
El niño, que tenía 3 años, se acercó a la niña, la miró a los ojos y le preguntó: "¿Estás bien? ¿Puedo traerte una toalla húmeda?" Ella se secó las lágrimas, negó con la cabeza y ambos volvieron a jugar.
Miré a la directora de preescolar, como diciendo, eh, ¿qué fue eso?
- No hacemos que los niños digan 'lo siento' - me explicó ella. La palabra no significa mucho sin una acción para ayudar a mejorar las cosas.

Fue muy diferente a lo que estaba acostumbrada a ver entre los padres, quienes tienden a forzar las disculpas de sus hijos por cada choque accidental, golpe, o derribo de una simple pieza de Lego. Por lo general, le dirigen una mirada dura al niño y le dicen: "Hey, ¿cómo se dice?". Entonces, cuando el niño murmura un "perdón" robótico, ¡todo está bien! ¡Modales! ¡Les estamos enseñando!

Pero ese comportamiento podría casi no tener sentido, escribe Heather Shumaker en su libro titulado "Está bien no compartir y otras reglas renegadas para criar niños competentes y compasivos". 

A los niños les encanta la palabra "lo siento", explica Shumaker, ya que mágicamente los libera del problema. "Es un poco como enseñar a los niños a ser conductores que atropellan y arrancan", dice. El problema con la solución del "lo siento", es que muchos niños pequeños, digamos en edad preescolar, no han alcanzado una etapa de desarrollo moral en la que realmente sean capaces de sentir arrepentimiento, por lo que los padres pierden una oportunidad clave para enseñar verdadera empatía.
Cada niño es diferentes - puedes tener un niño que madure antes - pero la mayoría de los niños simplemente carecen del desarrollo emocional y cognitivo para sentir remordimiento en etapa prescolar. El remordimiento requiere la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona y comprender completamente la causa y el efecto. Estas habilidades aún están surgiendo en niños pequeños. Esperar que digan "Lo siento" no les enseña nada más que una mala secuencia: patear, decir "Lo siento", seguir. En cambio, los padres pueden ayudar a los niños a desarrollar compasión moral al explicar que sus acciones tienen consecuencias, mostrándoles que pueden hacer algo para mejorar las cosas y modelando formas de usar la palabra "lo siento" de forma significativa.

Para los accidentes del día a día, Shumaker ofrece estos pasos:

- Traer al niño cerca: A veces, cuando los niños creen que están en peligro, huyen, explica Shumaker. Si esto sucede, puedes rodear al niño con un brazo y decir algo como "Necesitas volver aquí. Callie se lastimó. Incluso si no quisiste hacerlo, se lastimó y tienes que volver".

- Dígale al niño que causó el accidente lo que sucedió, y sea específico: Incluso cuando lo que sucedió parece obvio, es necesario aclararlo para un niño pequeño. Indique los hechos. "Tu carrito de compras pasó sobre su dedo del pie". "Tu mano golpeó la taza de agua derramándola sobre su pintura". "Estabas bailando y tu brazo le golpeó la cara".

- Describe lo que ves: Examinar los hechos ayuda a los niños a desarrollar empatía. Enfatice las consecuencias de sus acciones para el otro niño (o adulto) y sea específico: "Mira, está llorando. Hay un arañazo en su brazo. Le debe doler".

- Sea un modelo de empatía para el niño lastimado: Pregúntele al niño: "¿Estás bien?"

- Ayúdele a tomar acción: Mientras los niños pequeños no pueden entender completamente el remordimiento, son muy buenos para tomar acción. Pueden correr para agarrar un parche curita o una compresa de hielo, o ayudar a limpiar el desastre que hicieron. Ayúdalos a asumir la responsabilidad.

- Ser un ejemplo de alguien que se disculpa en su propia vida: Eventualmente, queremos que los niños aprendan a decir "lo siento". Pero en lugar de obligarlos a decirlo, es más efectivo que les demos el ejemplo, diciendo "lo siento" cuando nosotros nos equivocamos. Solo asegúrate de que tus propias disculpas sean sinceras. Eso significa, reconocer las consecuencias de tus acciones y tomar medidas para mejorar las cosas. Por ejemplo: "Lo siento, olvidé traer tu oso de peluche a la escuela y lo extrañaste durante la siesta. Lo estoy anotando en mi lista, así que lo recordaré la próxima vez".

Siguiendo estos consejos, pronto los niños dirán "lo siento" de forma espontánea, y lo dirán porque realmente lo sienten.